miércoles, 13 de mayo de 2009

Por fin lloverá en serio

En casa Ibero hay nuevo huésped, o vecino, o roomie, o compañero de cuarto que también renta en la misma casa. Es de los Mochis y se llama José Carlos (me persiguen!!).

Llegó el martes 12; hubo mucho ruido en la casa, fue la primera vez que me acordé de las series gringas donde viven muchos en un depa.

Álvaro, el diseñador gráfico, se cambió de una recámara a lo que es un estudio abierto y en la otra se quedó el nuevo chico. Como en mi recámara hay espacio suficiente. me ofrecí desinteresadamente a guardar sus 3 torres de dvds, juegos y CDs música, películas, series de TV y Animé.

Le he contado de mis amigos y de nuestras sesiones de boliche, animé, y películas... un día intercambiaremos material.

Han llovido ya un par de días y Alejandro se infartó la madrugada en que se tronó un transformador, amanecimos sin luz y se vino abajo un poco de yeso del plafón en el pasillo. ¡Hay una gotera!

Yo intenté decirle que eso pasa en las casas y que al menos él no se quedó sin colchón, como en una noche de lluvia monumental en Cuerna, donde el yeso de más de la mitad de la recámara grande se vino abajo justo encima de la cama...

Como no sirvió mi estrategia para tranquilizarlo, ya no le conté de la vez que tuve invasión de hormigas...

Esa noche del cambio, hubo mucha polémica para ver cuáles cosas se quedaban en dónde para hacer espacio para Álvaro, así que nuevamente mi noble corazón donó la mitad del vestidor de mi reca para que pusieran ahí un par de cajas y maletas.

Álvaro es un chico intenso, dibuja cómics; ¡cocina!, hace trabajos de diseño muy padres, le gusta el animé japonés y claro, es adicto a Dr. House.

José Carlos estudia tercer semestre de Relaciones Internacionales y antes vivía más lejos de la delegación Cuajimalpa, que no tengo idea donde sea, pero según el mapa, sigue siendo DF. (de hecho, "aparece" en el mapa)

Ahora que somos más, podemos hacer sobremesa en las noches; todos tenemos horarios distintos, por eso a eso de las 10 o 11 de la noche que ya estamos todos, podremos platicar un poco.

La foto que anexo ahora no es de Casa Ibero, si no de una de las tardes en el proyecto durante la hora de la comida, en las semanas de contingencia, con mi cafecito a un lado y al fondo el lunch que nos dieron porque cerraron el comedor.

Este lunes que ya pudimos volver, todos comimos como cosacos; en particular el 13 de mayo que hubo Pastel Azteca... bueno, nos atascamos.

Esa es la zona donde todos los días y lo que reste del proyecto, conecto mi lap y entro a la red de nuestros servidores.

Como tenemos un enlace a internet propio, cuando la red interna está lenta, les prestamos nuestros nodos, como cuando han estado revisando estados de cuenta y viendo lo de las declaraciones de impuestos.

Esperamos que ahora que han llegado las lluvias no pase nada grave; me comentaron que eaño pasado al menos en dos ocasiones se quedaron atascados dentro del edificio por la intensidad de la lluvia en una y porque se cayó un árbol y bloqueó la calle, en otra.

Yo no sé como diseñó Alejandro la casa que del frente la lluvia cae como regadera y del lado de los ventanales, apenas se siente una briznita, se ven los rayos a lo lejos, pero no se siente el aguacero que se ve del otro lado de la casa. Por eso razón la he dicho que la lluvia es un fraude, que he sufrido de publicidad engañosa.

Me gusta ver llover, me gusta ver relámpagos y escuchar truenos... Adoro el olor a tierra mojada; una de estas noches Casa Ibero me dará la sorpresa y espero que no incluya goteras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario